
#3 El arte de convertir la nada en todo
El rodaje de las aventuras de MacGyver representan un trabajo absolutamente extenuante por dos razones esenciales: las númerosas escenas arriesgadas de cada episodio y los horarios de rodaje. La serie se graba durante cinco días a la semana (de lunes a viernes) y nueve meses y medio al año para la realización de 22 episodios.
Richard Dean Anderson se levanta todos los días a las cinco de la mañana, toma su desayuno compuesto de huevos escalfados, pan tostado y zumo de naranja y después sube al coche que la producción ha puesto a su disposición para conducirle a los estudios, donde llega a las seis y media. Tras pasar por maquillaje, Richard se enfrenta a una jornada de trabajo que se extenderá durante quince horas.
Cierto día de septiembre de 1986, Anderson se prepara para rodar una arriesgada escena, pero una desgraciada caída hace que el actor viva su experiencia más díficil de su vida. Tras este accidente, el actor descubre una mañana que su pierna derecha no le responde. La producción no vacila un sólo segundo y le envía al hospital donde le diagnostican que su caida ha provocado el cruce de un nervio entre dos vertebras lumbares.
Richard recibe un tratamiento especial, basado en acupuntura, puesto que el actor rechaza toda clase de hospitalización que haría interrumpir el rodaje. Los médicos acceden pero le prohiben participar en escenas peligrosas. 
Henry Winkler decide entonces disminuir las escenas de acción y reforzar el lado del genio que el héroe lleva dentro y así se lo comunica a los guionistas. Finalmente, en 1988, Anderson aprovecharía unos días de vacaciones para operarse finalmente de la columna vertebral.
En definitiva, lo que contribuía al éxito de "MacGyver" no eran las secuencias de acción, sino los inventos o trucos que el protagonista realizaba. Objetos insignificantes para transformarlos en útiles artefactos para salir de apuros... "¿Es posible?"
La respuesta es si, pero con algunos matices; cada truco inventado por MacGyver está previamente comprobado poe un equipo de físicos y químicos bajo la dirección de Billy Myatt, especialista en efectos especiales. Es más, todas las revistas científicas y libros especializados son analizados con el fin de conseguir el máximo número de hallazgos originales. ¿Significa esto que cualquier persona puede hacer todos los trucos de la serie en su casa?
No. Un ejemplo es el famoso invento, recogido en el episodio piloto, que permite taponar una grieta por la que sale ácido sulfúrico con una tableta de chocolate: "Es verdad -comenta Billy Myatt-, que el azucar contenido en el chocolate reacciona al contacto con el ácido sulfúrico, produciendo una masa que sirve de tapón para la rotura, pero también es verdad que hacen falta más de una tableta para tapar la fuga".
"Las soluciones que MacGyver adopta para salir de algún apuro -matiza Richard Dean Anderson-, están basados en teorías científicas que pueden ser realizadas por no importa quién. En el caso de inventos que pueden ser peligrosos para los aficionados a la serie, los productores se apañan para omitir uno de los ingredientes principales, para que la manipulación no pueda ser hecha por alguien que no tomaría las medidas de seguridad necesarias".
Gracias a este principio (no divulgar todos los ingredientes del truco cuando éste puede suponer un peligro), los productores de "MacGyver" acallan la mayor parte de las acusaciones que, en el debut de la serie, les fueron lanzadas cuando un día fue descubierta una bomba casera en un instituto. Una rápida investigación permitió conocer que el responsable de su fabricación no era otro que un alumno del centro. Cuando fue interrogado, éste se defendió explicando que lo había hecho "como MacGyver".
Enseguida, algunos periodistas plantearon el problema de la mala influencia de la serie en los millones de adolescentes que la seguían.Henry Winkler, Richard Dean Anderson y Billy Myatt salieron al paso de estas acusaciones, asegurando que era rigurosamente imposible que un espectador, siguiendo al pie de las letras las indicaciones de la serie, pudiese elaborar aquellos trucos peligrosos.
La tercera temporada de "MacGyver" ha recibido luz verde por parte de la cadena ABC y el rodaje sigue imparable su curso. En 1987, los guionistas reservan una agradable sorpresa a Richard Dean Anderson: el episodio titulado "Hielo fino" ("Thin Ice"), donde el hockey sobre hielo es el protagonista. (En el Dossier RDA se explica la pasión del actor por este deporte).
Una de las novedades que traía la nueva temporada era el cambio de ciudad para el rodaje. En agosto de 1987, la serie se instala definitivamente en Vancouver (Canadá) donde los presupuestos de rodaje son menos elevados que en Hollywood y los decorados naturales mucho más originales. Esto permitió un buen número de episodios ambientados en zonas boscosas y parajes de envidiable belleza. El movimiento a Vancouver no estaba exento de riesgo. No era facil encontrar un almacén lo suficientemente grande para albergar los decorados de la serie. La productora encontró y comenzó a reformar una vieja fábrica donde se había estado fabricando verjas de hierro y se bautizó a los nuevos estudios como "Bridge Studio". A mitad de la tercera temporada, el equipo de "Macgyver" estaba formado por 11 americanos y 169 canadienses.
Aún así, los nuevos exteriores y un equipo renovado no era bastante para hacer que la serie creciera. Macgyver todavía seguía siendo un misterio, para los guionistas y para el público. Desde el principio, el aventurero había estado trabajando para el gobierno y la Fundación Phoenix, encabezada por Peter Thornton (Dana Elcar). Un número ilimitado de guiones de acción estaban listos para ser rodados, pero, tras tres años, era tiempo de ver el lado más humano de MacGyver. Los guionistas comenzaron a preguntarse el porqué de la adversión del protagonista a las armas o como se sentiría y reaccionaría ante una actuación negligente contra el medio ambiente. Las respuestas formaron el armazón para una serie de episodios que vertieron más luz al personaje, mientras que la serie tomaba posiciones definidas en asuntos actuales y a menudo también polémicos.
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